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El Mundo Según JuanCPovE

domingo, octubre 30, 2005

Ocurre así: “El Mundo Vs. Ley de Murphy”


“El amor de una mujer, es el segundo don que Dios nos da después de la vida”…

Tras los acontecimientos ya sabidos, como a los dos días me conecté al Messenger y encontré a uno de mis compañeros de graduación ofreciendo empleo en la consultora donde labora, la decisión más que obvia era enviarle inmediatamente mi currículo, así lo hice y a los tres días me citaron a una entrevista la cual superé porque el lunes 24 fui llamado a mi celular para que comenzara a trabajar de inmediato (y el sueldo no está nada mal ^_^ )… ¿a qué niveles extraños se puede llegar a comportar los destinos de las personas?; por supuesto que las anteriores “ofertas de trabajo” -si se les podían llamar así a esas cuestiones de ventas- no me convenían para nada, ocurrieron las cosas que ocurrieron evitando mi entrada a ese ámbito y me fui por la ruta correcta.

Y por supuesto, la ley de Murphy no se aplica tan sólo para mí (aunque ciertamente a veces le demos carácter personal), es algo que está en todas partes así como lo es la ley de la Gravedad, llámenlo Teoría del Caos, duendecitos verdes, castigo de Dios, Saturno invadiendo la octava casa de Venus haciendo que Marte emane extrañas influencias sobre la órbita de Plutón logrando una inestabilidad dentro del Sistema Solar, como sea ese tipo de circunstancias favorables o desfavorables son las que hacen la vida lo que es: “un camino lleno de retos y obstáculos, esperando por ser superados para obtener nuestra llegada a la meta”.

Recuerdo que el primer día del trabajo, al tomar el metro me dirigí hacia el sector donde podía abordar el primer vagón y cuando llegó el tren a pesar de haber quedado frente la puerta, no pude entrar ya que ninguno de los pasajeros se bajó en esa estación… a causa de uno de esos extraños operativos (muy frecuentes en estos últimos días y sobre todo a las horas pico), el servicio estaba presentando un cierto retraso por el cual el tiempo de espera entre cada estación era más largo de lo normal; estresado por la situación, a uno de los usuarios del tren se le ocurrió la “genial idea” de golpear la pared que dividía la zona de pasajeros y la zona del piloto creyendo que con eso el aparato iba arrancar de inmediato… ¿resultado?, el piloto del tren se salió de su cabina, entró al área de los pasajeros y le solicitó amablemente al individuo desalojar el vagón… al ocurrir esto quedó automáticamente un espacio libre, el espacio justo para que yo pudiese entrar me pudiera ir y llegara puntualmente a mi primer día de labores.

El segundo día estuvo terrible, los problemas en el metro fueron peores… no funcionaba ninguna línea correctamente, desde la 7:15 a.m. estaba metido en el aparato ese y llegué al trabajo como a las 9:30 a.m. (la entrada era a las 8:30 a.m.)… se podrán imaginar la cara del jefe al ver al nuevo llegando tarde >_<.

El tercer día fue “hermoso”, el metro funcionó perfecto, llegué antes de la hora al trabajo, el almuerzo estuvo delicioso, pude trabajar tranquilo todo el día… y así es la vida, un conjunto de circunstancias positivas y negativas que si me pongo a mencionarlas todas esto no sería un blog sencillito sino una auto-biografía de anécdotas que encontraría demasiadas similitudes entre aquellos que se den una vuelta de vez en cuando por esta dirección Web.

No estuvo tan emocionante y gráfico el episodio de hoy, sobretodo por la ausencia de mi perro Oliver que siempre me sigue recibiendo con su “tremenda fiesta”; por ahora lo único que deseo es mantener este nuevo empleo trabajando con mucho ánimo, esfuerzo y… ¡que la Fuerza nos acompañe! ^_^ .

おわり。

2 comentarios:

Filos en Mundo de Sofía dijo...

Hola pasaba a dejarte saludos viendo que las cosas marchan bien, y poniendome de nuevo al corriente en esto.

Elva*

Noticias del Viejo Mundo dijo...

Felicitaciones por el nuevo trabajo. Te deseo mucho éxito y espero que el servicio del metro no siga tan desastroso ... a mi me tocó varias veces hace unos anos en Santiago que en la estación de metro donde cambiaba de línea tenía que dejar pasar dos o tres trenes hasta poder entrar a un lugar aplastado como sardina ...