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El Mundo Según JuanCPovE

sábado, octubre 10, 2015

Katy Perry: -"Mañana is Tomorrow, I know that!"...

Imagen Propiedad de Music Shots Live

Pues aquí vienen mis respectivos comentarios sobre el concierto de Katy Perry ocurrido ayer en el potrero deportivo, perdón, en el Parque Deportivo de la 222 en Bogotá.

Primero vamos a empezar por lo bueno: Katy Perry y su equipo artístico. Sobretodo Katy Perry que demostró la gran cantante, artista y calidad de gente que siempre he pensado que es. Digo esto debido a lo que he leído y oído de la gente que ha asistido a sus shows mencionando que Katy no canta bien en vivo, que solo pega tres gritos adornados de luces y se va. Afortunadamente no fue así, Katy da el todo por el todo en la escena.

Imagen Propiedad de Music Shots Live


Con el frío de Bogotá yo ya estaba tosiendo con medio cantar el coro de "Roar", el primer tema que interpretó Katy Perry, y esta mujer nada, sin hacer doblaje, con sus trajes que no la protegían ni del Capitán Sereno ni de Súper Chiflón se mantenía indetenible. Cuando revisé el twitter me di cuenta cuál fue su secreto para aguantar.


En fin, el hecho fue que durante una hora y cuarenta minutos la dama de los gatos estuvo grandiosa. Lo mismo para las bailarinas, bailarines, las luces, los láser, el caballo gigante, las proyecciones en escena, en definitiva un gran trabajo, muy delicado y minucioso en cada detalle.



A mitad del espectáculo Katy escogió en el publico a una muchacha de Bucaramanga para sacarse una "selfie" aunque salió regañada por la artista al confesarle que había faltado a clases para ir exclusivamente a su concierto. Mal o bien la joven de 16 años se fue a casa con una foto junto a Katy además de un gran abrazo y muchas lágrimas.

Fue un momento grandioso donde Katy también usó sobre su cuerpo una bandera de Colombia y mostró su destreza con la guitarra en el segmento acústico del evento.

La segunda cosa buena fue sin duda el público, y de aquí se desprende una de las cosas malas del concierto: la organización. En mi opinión desde que la gente empezaba a hacer la cola para ingresar al concierto ya la cuestión se veía medio regular. No había mucho control pero afortunadamente la gente entendió rápido lo que sucedía y mantuvo el orden en la cola lo mejor posible para entrar al potrero donde se haría el concierto. Lo llamo potrero porque eso no tiene otro nombre, le queda muy grande el nombre de Parque Deportivo. El terreno bastante irregular con subidas y bajadas. En el mal llamado sector "Preferencial" donde yo me encontraba, el terreno se encontraba inclinado lo que hacía que la gente que estuviera adelante prácticamente no dejara ver nada a la gente de atrás, yo con mi altura de 1.81 metros me costó bastante ver el escenario. Habían muchas familias con sus hijos pequeños que no pudieron ver nada de nada y menos con la enorme falla que ocurrió al comienzo del espectáculo con las pantallas ubicadas en ese mismo sector que tras haber finalizado la primera canción ¡PUFF! se apagaron.



Así como lo leen, se apagaron y parecía que la gente del personal técnico ni siquiera tenía radios para comunicarse. Le tocó a la gente gritar "¡Pantalla, pantalla, pantalla, pantalla, pantalla!" como para que a la media hora fuera alguien a revisar que había pasado con los monitores. Solo escuché dos o tres merecidos "¡Hijuep***s!" durante ese lapso de tiempo.

Lo otro fue al terminar el concierto. Me recordó mucho al enorme concierto de Soda Stereo en Caracas del 2007. Terminado el show, listo, la organización cubre la realización del evento, ¿acabó el espectáculo?, hasta aquí llegamos. Vean cómo resuelven. Tremendo desorden de salida. Yo llegué al "Potrero de la 222", como lo denominaré desde ahora, usando Transmilenio y un SITP azul, así que no puedo opinar por los que llegaron en su propio carro pero por los comentarios que he leído también fue una pesadilla sacar los carros de allí y no recibieron ningún tipo de apoyo.



Pero igual antes había que salir caminando y el "Potrero de la 222" tenía muy escasa iluminación por lo que los tropezones, caídas en el lodo, enredos con alambres de púas sobraron, teníamos que usar la luz de los flash en los celulares para medio alumbrar el terreno.

Al salir por fin del "Potrero de la 222", quienes no llevábamos carro, nos dimos cuenta del terrible escenario de no conseguir ningún tipo de transporte. Nada de buses ni nada de taxis. Lo bueno de ir solo es que uno puede tomar decisiones rápido y moverse rápido también, así que mientras la mayoría de la gente se quejaba me caminé como unas dos o tres cuadras, no veía ningún taxi aún y de repente apareció un autobús enorme de los viejitos ofreciéndose para llevar a la gente hasta la estación de Transmilenio del Portal Norte por $5 mil pesos, lugar donde si habían taxis y así si pude llegar a casa. Rápido se llenó el autobús pero me fue difícil digerir durante el recorrido como mucha gente se armó de fuerzas y valor para irse caminando hasta el Portal Norte. Dios quiera hubiesen llegado con bien, pero vuelvo y repito que deplorable esta actitud de parte de la gente que manejó el evento.

La empresa al parecer se llama "Move Concerts", la verdad no los conozco pero si hay una próxima vez Katy, por favor que ese retorno no sea con ellos.

Pues hasta aquí mi apreciación del concierto de Katy Perry en Bogotá, noche de grandes alegrías y varios momentos incómodos. Honores y felicitaciones a quienes se lucieron y varios llamados de atención a quienes les importa poco o nada la gente, solo les importa sacarles el dinero y listo.

Nos estamos leyendo...

PD: Perdón por usar imágenes ajenas pero mi celular se portó terrible anoche, definitivamente no pasó la prueba de sacar fotos ni vídeos de noche.

Las imágenes publicadas aquí pertenecen a Music Shots Live, (excepto donde salgo, las de la gente y las de las pantallas) y si me piden que las quite pues con mucha pena las removeré, así que les pido un humilde permiso. ;)

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